Algunas medidas para reducir la posibilidad de contagio de COVID-19 en entregas a domicilio

¿Sabías que aun siguiendo una estricta cuarentena es posible contagiarse de COVID-19? Algunos establecimientos de comida, empresas de entregas a domicilio, e incluso nosotros mismos como consumidores, no aplicamos suficientes medidas de higiene para protegernos a todos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió diversas recomendaciones de higiene. Entre ellas, el reparto sin contacto, ya que el virus se transmite de persona a persona cuando las pequeñas gotas de las vías respiratorias que produce una persona contagiada al toser o estornudar, tienen contacto con la nariz, boca u ojos de otra persona.

Destinar espacios libres de contacto físico entre personas, tanto en los establecimientos al momento de recoger los paquetes, como en el lugar de trabajo o residencia del consumidor final, reduce significativamente el riesgo de contagio. Sin embargo, las gotas respiratorias caen en superficies alrededor de una persona infectada, como pueden ser los empaques de alimentos o de cualquier producto, y pueden transmitir el virus cuando otra persona toca la superficie contaminada y después se toca la boca, nariz u ojos. Hay evidencia de que el virus permanece vivo varias horas en diversas superficies. En el cartón vive hasta 24 horas, o en el plástico hasta 72 horas, materiales ampliamente utilizados para envolver alimentos y otros productos.

El BID y el BID Lab, con apoyo del Instituto de políticas para el Transporte y Desarrollo (ITDP), elaboramos la Guía de Salud en Repartos por COVID-19. Esta propone diversas medidas para proteger el bienestar de todas las personas involucradas en el proceso de entregas a domicilio de alimentos o bienes, incluyendo al personal del establecimiento, a las personas repartidoras y al consumidor final.

Esta guía es una recopilación de recomendaciones emitidas por varias agencias gubernamentales de salud pública de diferentes países, y de medidas incorporadas por distintas empresas de envío de alimentos, como Uber Eats y Didi Food, así como colectivos de repartidores como #Niunrepartidormenos.

La guía incluye un protocolo de reparto para establecimientos de comida, que incorpora medidas como colocar en los empaques una o más etiquetas adhesivas que eviten alteraciones, utilizar guantes desechables, y desinfectar el espacio designado para entregas sin contacto físico una vez que la persona repartidora haya recogido el paquete.


La guía también incluye un protocolo para personas repartidoras, con medidas como la limpieza de las asas del carrito o cesta de supermercados, desinfectar el volante o manubrio de bicicletas, monopatines y motocicletas, especialmente cuando son de uso compartido, así como limpiar y desinfectar los contenedores de reparto. Para el medio de pago, ya sea con dinero en efectivo o con terminal bancaria, se recomienda evitar el contacto directo entre repartidores y clientes finales, y desinfectarse las manos y terminales con gel antibacterial una vez concluido el proceso de pago y entrega.

La guía incorpora un protocolo de entregas a domicilio para clientes, con recomendaciones como el pago por medios electrónicos previo a la entrega, evitar el contacto con superficies como pasamanos y botones de elevadores, y lavarse las manos con jabón antes y después de desempacar los paquetes.

En la cadena para el reparto de comida y servicios, el eslabón más vulnerable son las personas repartidoras. Tienen constante contacto con distintos establecimientos, con vehículos de reparto, y con consumidores finales. Como usuarios de servicios de reparto, debemos proteger a este eslabón indispensable para que las medidas de distanciamiento social funcionen. También necesario para llevar alimentos y bienes primordiales a nuestros hogares y lugares de trabajo. Protegiéndolos a ellos nos protegemos todos. Te invitamos a descargar esta publicación y compartirla.

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